NO HAY UNA FRASE CORRECTA
¿De qué puedes hablar con Monk?
Puedes traer una dificultad concreta, una sensación que todavía no entiendes o una pregunta que llevas tiempo evitando. Lo importante es que la conversación tenga relación con tu vida y con algo que quieras comprender o cuidar.
Situaciones cotidianas
Monk puede ayudarte a ordenar un conflicto laboral, preparar una conversación difícil, revisar una decisión, comprender un hábito que te perjudica o encontrar una forma más amable de atravesar una etapa de incertidumbre.
- «No dejo de pensar en un error que cometí.»
- «Estoy enfadado con alguien y temo decir algo que empeore todo.»
- «Tengo dos opciones y ninguna me deja tranquilo.»
- «Estoy agotado, pero me cuesta admitir que necesito parar.»
Preguntas más profundas
También hay lugar para hablar de soledad, identidad, propósito, pérdida, culpa, cambio o miedo al futuro. No necesitas convertirlo en un discurso solemne. Una pregunta honesta y concreta suele abrir más camino que una explicación perfecta.
Lo que no es este espacio
Monk no es un asistente general para resolver ejercicios, producir trabajo arbitrario o demostrar capacidades técnicas. Tampoco diagnostica ni atiende emergencias. Si existe peligro inmediato, violencia, una crisis médica o riesgo de hacerte daño, contacta con los servicios de emergencia de tu país o con una persona que pueda estar físicamente contigo.