UNA PREGUNTA CADA VEZ
Cómo funciona una conversación con Monk
No necesitas preparar un relato perfecto. Entras, escribes aquello que ocupa tu atención y la conversación avanza desde lo concreto hacia una comprensión más útil de lo que estás viviendo.
1. Empieza por lo que pasó
Puedes escribir una frase sencilla: «He tenido un problema en el trabajo», «no sé si terminar una relación» o «llevo días sintiéndome inquieto». También puedes decir que no sabes por dónde empezar. La primera tarea no es resolverlo todo, sino colocar una experiencia real delante de ti.
2. Monk busca la fuente del malestar
La respuesta se adapta a tus palabras y procura distinguir hechos, interpretaciones, necesidades, miedo y deseo. Normalmente incluye una sola pregunta para no convertir la conversación en un interrogatorio. Con cada turno, el contexto de la sesión permite profundizar sin repetirlo todo.
Cuando resulta útil, Monk propone una pausa, una forma distinta de nombrar la situación, un mensaje que podrías enviar o un paso pequeño y comprobable.
3. Tú decides qué hacer después
Una buena conversación no termina necesariamente con una respuesta definitiva. Puede terminar con una decisión más limpia, una emoción menos confusa, una conversación pendiente mejor preparada o la conciencia de que necesitas apoyo profesional o de alguien de confianza.
Puedes pedir cambiar de idioma, apagar la música, modificar el color del terminal o cerrar la sesión. La interfaz y el ritmo están al servicio de la conversación.
- Web: experiencia visual, menús accesibles y música ambiental opcional.
- Las sesiones tienen límites para mantener el servicio disponible y contener costes.
- Monk no es un servicio de emergencias ni sustituye ayuda médica o psicológica.
Retomar una sesión
Si vuelves a una sala que sigue abierta, la conversación continúa donde iba, sin repetir la animación de entrada. Tras un reinicio inesperado del servidor, el navegador puede recuperar automáticamente el último estado confirmado si conserva lo necesario para autenticarlo.
La sala caduca tras 24 horas sin actividad. La recuperación no es una copia permanente ni garantiza conservar una respuesta que aún se estaba recibiendo. Para empezar de cero, pídeselo a Monk y confirma la nueva conversación.
Llevarte la conversación en una cápsula
Pide a Monk que descargue tu conversación. Obtendrás una cápsula .monk cifrada con lo hablado hasta ese momento. Guárdala si quieres continuar otro día.
En una nueva conversación, dile a Monk que tienes una cápsula anterior. Se abrirá una ventana para seleccionar el archivo y comprobar su autenticidad antes de incorporarlo como contexto. No necesitas copiar y pegar el contenido.
La cápsula es el respaldo que eliges guardar; no es lo mismo que la recuperación automática de una pestaña abierta.